
Tras su asunción como funcionario de Fernando Espinoza, la Dirección Provincial del MSR calificó el hecho como un «incumplimiento flagrante» de su Carta Orgánica y solicitó su salida inmediata del partido.
Lo que comenzó como un sorpresivo pase de gestión se convirtió en una crisis partidaria profunda. El Movimiento Social por la República (MSR), espacio político que integra Héctor «Toty» Flores, solicitó formalmente este mediodía al Tribunal de Disciplina y Ética partidario la expulsión del dirigente tras confirmarse su incorporación al gobierno municipal encabezado por Fernando Espinoza.
Los fundamentos de la expulsión
A través de un duro comunicado emitido el 6 de marzo, la conducción provincial del MSR argumentó que la decisión de Flores de sumarse al gabinete kirchnerista representa un «flagrante incumplimiento de lo establecido por la Carta Orgánica» del partido.
La cúpula del MSR se reunió de urgencia tras conocerse que Flores, histórico referente de la Coalición Cívica y crítico del modelo matancero, juró como Subsecretario de Economía Social y Productiva. Para el partido, este movimiento es incompatible con los valores y la plataforma política que el dirigente representaba hasta hace apenas horas.
Un gabinete con «ruido» opositor
La salida de Flores de su histórico rol opositor no es el único movimiento que genera suspicacias en el distrito. Junto a él, también se sumaron a la gestión de Espinoza otros exconcejales de Juntos por el Cambio, como Jorge Lampa y Laura Greco, lo que marca una estrategia del intendente por «peronizar» o absorber sectores de la oposición dialoguista en un contexto de fuerte ajuste nacional.
El fin de una era
Para muchos analistas, este pedido de expulsión marca el fin de la trayectoria de Toty Flores dentro del esquema de la Coalición Cívica y el MSR, donde su figura era un símbolo de la «resistencia social» fuera del peronismo. La rapidez con la que su propio espacio solicitó su salida deja claro que no hubo una negociación previa y que el salto al gabinete de Espinoza fue interpretado como una «traición política».





























