
Se calienta la campaña en Avellaneda. Se trata de quien encabeza la lista oficialista a la concejalía y esposa del intendente en licencia actual ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi. Es duramente señalada desde un sector del PRO al acusarla de haber sido partícipe de un «delito grave».
Walter Gutiérrez precandidato a concejal por Juntos, presidente de la Agrupación Unidos por Avellaneda (PRO), salió esta tarde con los tapones de punta contra la gestión a través de un comunicado en el que califica con términos duros a quien encabeza la nómina del Frente de Todos, la Jefa de Gabinete y esposa de Jorge Ferraresi, Magdalena Sierra, como «cínica e inmoral» al considerar que «cometió un delito grave» y que por ello «debe ser juzgada por haber sido parte en diciembre del año pasado de una fiesta que se concretó en la Quinta presidencial de Olivos”.
«Tiene que afrontar la misma pena que le aplicaron a los ciudadanos, más una inhabilitación especial”, disparó Gutiérrez, y agregó que «tras estallar el escándalo del vacunatorio VIP, la esposa de Ferraresi echó del municipio a Stefanía Purita Díaz en marzo de este año por ser una de las tantas vacunadas VIP» y que «en apariencia daba un ejemplo», «pero no fue así, mientras en Avellaneda se endurecían los controles para mantenernos prisioneros en nuestras casas sin poder reunirnos socialmente bajo la amenaza punitiva, la candidata del Frente de Todos había participado en diciembre del año pasado de la fiesta clandestina organizada por el Presidente de la Nación».
“El acting que realizó es propio de alguien perverso que se cree intocable y sin límites», consideró el dirigente opositor. «Cuando se acercaban las fiestas, desde el gobierno nos decían que no podíamos visitar a nuestros familiares y muchos atravesamos las fiestas con depresión, alejados de nuestros padres y seres queridos. En cambio, Magdalena Sierra incumplía las restricciones y delinquía cuando se iba de joda con el Presidente.»

«En sus redes sociales se ve la foto en la que estuvieron abrazados, encerrados y sin respetar la distancia social que nos intimaban a cumplir. Es decir, se reía en nuestra cara y en la de los familiares de las víctimas a los que les robaron las vacunas para aplicarlas entre los amigos del poder y sus militantes”, consideró en forma punzante Gutiérrez.
“Durante un año y medio esta mujer dice que el Estado nos cuida y Avellaneda fue uno de los distritos con más contagios del país. Nos prohibieron velar a nuestros familiares, pero cuando fallecían militantes Kirchneristas las casas velatorias estaban repletas. En el momento más duro de las restricciones se divertían persiguiendo a los vecinos con la policía local que inventó su esposo, cuando sacaban el perro a diez metros de sus viviendas.”
Más adelante Gutiérrez continuó: “El clan Ferraresi hizo todo fuera de la ley en medio de la crisis sanitaria, no sólo lanzaron más de 500 decretos sin pasar por el HCD, sino que el ahora ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación usurpó un título y se hizo pasar como personal de salud para ponerse primero en la fila. Se robó la vacuna cuando los vecinos de Avellaneda se morían porque había muy pocas en el país. Siempre se pusieron como prioridad, nunca respetaron las leyes y los decretos que nos imponían. Vulneraron nuestros derechos humanos y terminamos siendo víctimas de las restricciones más severas del mundo. La gente está indignada”.
Con este nivel de dureza, el hombre de Juntos por Avellaneda calificó de «doble moral y falta de ética» de la funcionaria, y agregó que tal situación «reviste una gravedad y violencia institucional aberrante que no voy a naturalizar».
«La justicia la tiene que condenar y estoy seguro que parte de la sociedad a la que le pide el voto la castigará en las urnas. Esta es la grieta que hay que profundizar, el que está del lado de la vida y el que no.»





























