
Se trata de cientos de familias, quienes cuentan con el armado en la populosa feria para subsistir. Hubo desalojos en los últimos días a causa de la vigencia de la suspensión de la actividad. Sin respuestas, esta semana podría haber piquetes.

Este martes, desde las 8, cientos de trabajadores feriantes desafiarán la ola polar y le pondrán el cuerpo al reclamo de parte de otras miles de personas, en el marco de una marcha que se efectuará desde en Camino Negro y Recondo para dirigir la concentración a la avenida Olimpo, con la finalidad de peticionar a las autoridades de los municipios, tanto de Esteban Echeverría como el de Lomas de Zamora, a que den permisos para reanudar las actividades a la populosa feria de Olimpo.
“Hace años que estamos en la feria y esta es la única entrada que tenemos. Es necesario reclamar para que nos escuchen. Mañana vamos a ir entre 300 y 400 personas. La idea no es cortar ninguna ruta, solo reclamar para que nos habiliten la feria de nuevo”, indicó a Data Conurbano Ariel, uno de los feriantes organizadores de la movilización.
Sucede que la pandemia de Coronavirus obligó la suspensión de diversas actividades comerciales, incluyendo a La Salada y a la marginal de Olimpo. Desde entonces, según el pulso de la presencia del Covid en nuestro país, los administradores de las ferias internadas y los feriantes de Olimpo vienen pidiendo permisos para trabajar, y en este último caso, hubo veces en que puesteros retomaron la actividad aunque en forma limitada por la presencia y persistencia de los controles que muchas veces terminaron mal.
Justamente, el sábado pasado, tradicional día de feria junto con los miércoles, efectivos policiales buscaron desalojar algunas de las casi 60 cuadras por las que se extiende la actividad, ya que no solo cubre 30 cuadras a lo largo de Olimpo sino también las transversales multiplicando esta cantidad. De acuerdo a lo relatado, hubo momentos tensos en los que efectivos policiales recurrieron a gases para dispersar a puesteros muchos de los cuales estaban acompañados por sus familias.
Estos lamentables encontronazos fue la gota que rebalsó el vaso y en este sentido representantes y delegados de feriantes buscaron contacto con autoridades comunales para establecer en lo posible alcances de permisos, pero al momento, «la cosa está difícil».
Es en este sentido que, tal como relataron a este medio, “la situación no da para más”.
“Es necesario volver a trabajar ya que son miles quienes dependen de esta feria que, si bien creció mucho a lo largo de los años, con controles y con acuerdos puede seguir trabajando.”
Finalmente, alertaron que de no obtener respuesta por algún referente del estado, el reclamo podría endurecerse y podría trasladarse directamente a Camino de Cintura, Camino Negro o directamente Puente La Noria.




























