El abordaje de los problemas de agresividad y violencia en el tránsito es complejo y multidisciplinario, pero posible. Algunas acciones imprescindibles:
- Mejorar la infraestructura vial, para una circulación fluida y segura de vehículos y personas con la menor conflictividad posible.
- Reducir las velocidades máximas en zonas densamente pobladas que permitan fluidez de circulación con especial cuidado a los más vulnerables en el tránsito.
- Dar vigencia plena de las normas de tránsito, difundidas y aplicadas con controles eficaces y sanciones severas a los transgresores.
- Educar para una movilidad segura desde la niñez y a todos los conductores de vehículos con conciencia de la interdependencia en el sistema del tránsito y el valor de las normas para una mejor convivencia en el espacio compartido de la vía pública
- Educar a los conductores en las habilidades para detectar, en ellos mismos, las señales de estrés, y poder juzgar “empáticamente” las situaciones problemáticas con los demás para resolverlas con autocontrol y cooperación.
Mejorar la convivencia en el tránsito beneficia a la salud, al bienestar de todos y a la seguridad vial.
Lic. María Cristina Isoba
Para saber más:
– Agresivos al volante. Luchemos por la Vida, Revista 28
-Road Rage. How to avoid aggressive driving. AAA – American Automobile Association (2015)
-Aggressive behaviour in road traffic – findings from Austria Susanne Kaiser a,*, Gerald Furiana , Christopher Schlembach Transportation Research ProcediaElsevier (2016)
*Fuentes y fotos: Infobae
Luchemos por la Vida |