
La legisladora Mónica Litza subrayó la relevancia de contar con una base de datos genética para mejorar los procesos de investigación criminal. Litza explicó que, aunque los datos existen y la tecnología de identificación avanza rápidamente en el mundo, aún hay serias dificultades que deben ser abordadas para implementar esta herramienta de manera efectiva y respetuosa de los derechos.
«Los datos existen, y la tecnología de identificación de personas avanza en el mundo. Está probado que para los procesos de investigación criminal es crucial tener certeza en la identificación de los autores,» afirmó Litza.
Destacó además que, en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito del país en términos de población y procesos penales, la falta de identificación de los autores es un problema significativo. «Por eso, es importantísimo tener una base de datos genética más completa y certera para mejorar estos procesos,» agregó.
Sin embargo, Litza enfatizó la necesidad de considerar tres aspectos críticos en la implementación de esta base de datos: quién puede integrarla, cómo se pueden cargar los datos, y la trazabilidad y control de acceso a la información. «Nos encontramos con serias dificultades en este proyecto de ley respecto a estos puntos. Es fundamental abordar y resolver estas cuestiones para garantizar que la implementación de una base de datos genética sea efectiva y respetuosa de los derechos de todos,» concluyó.
La intervención de Litza resalta la que la identificación genética en la investigación criminal es sumamente importante y también pone de relieve la necesidad de un marco legal claro y protector de los derechos individuales.





























