
Lo que inició como el robo de una gorra en una plaza derivó en una cacería humana y un padre herido en el abdomen. Los agresores, señalados como delincuentes de la zona, efectuaron disparos frente a la vivienda tras el ataque.
Una madrugada de terror vivió una familia en la localidad de Ministro Rivadavia cuando un joven repartidor de 18 años y su padre fueron blanco de una violenta ofensiva por parte de una banda de delincuentes locales. El episodio, que incluyó persecuciones, piedrazos y amenazas de muerte, terminó con un hombre de 49 años internado tras ser apuñalado en la puerta de su propia casa.
El origen: emboscada en la «Plaza Fantasma»
Todo comenzó cerca de la medianoche del 14 de enero en la plaza ubicada en Boulogne Sur Mer y Beruti. Según la denuncia de Maximiliano Gastón Lima, él y sus amigos fueron abordados por dos sujetos en una moto Honda Titan. Lima reconoció de inmediato a uno de ellos: Nahuel Acuña (17), un joven a quien le había entregado pedidos de pizza en reiteradas ocasiones.
Lo que empezó como el robo de una gorra bajo amenaza escaló a una situación de extrema violencia. Tras un primer cruce, los agresores regresaron horas más tarde a bordo de un Chevrolet gris. Cerca de las 3:00 AM, Lima y sus amigos protagonizaron una escena de película de terror: debieron correr tres cuadras y esconderse dentro de la pileta de un vecino para evitar ser atropellados o alcanzados por los atacantes, entre quienes se encontraba Sebastián Sergio Cabral (27).
Sangre en la puerta de casa
El punto más crítico de la madrugada ocurrió a las 5:00 AM en el domicilio de los Lima, sobre la calle Saavedra al 600. Mientras la familia intentaba recuperar la calma, una lluvia de botellas comenzó a estallar contra el frente de la vivienda.
Al salir para frenar la agresión, el padre del joven, Cristian Humberto Lima, fue interceptado por la madre de uno de los agresores. Sin mediar palabra, la mujer extrajo un cuchillo y le asestó una puñalada en el abdomen. El hombre tuvo que ser trasladado de urgencia a la UPA de Longchamps, donde afortunadamente fue estabilizado y se encuentra fuera de peligro.
Venganza y «zona liberada»
Para las víctimas, no se trató de un hecho aislado. Lima declaró ante la Comisaría Almirante Brown 4ta que el ataque fue una «venganza». Meses atrás, el joven y sus amigos habrían expulsado a los mismos delincuentes tras un intento de robo bajo la modalidad de escruche.
La situación es de extrema vulnerabilidad: mientras se radicaba la denuncia, los agresores regresaron a la vivienda familiar efectuando detonaciones de arma de fuego al aire, marcando territorio y profundizando el temor de los vecinos.
La causa ha sido caratulada preventivamente como robo, lesiones y amenazas, con intervención de la fiscalía de turno. La familia Lima ha solicitado medidas urgentes de protección ante la posibilidad de nuevas represalias por parte de este grupo, señalados por el barrio como personas de «mal vivir».






























