Guerra de bandas en Lanús: un muerto y furia contra los médicos en un centro de salud

Lo que comenzó como un ajuste de cuentas entre bandas terminó en un calvario para el personal sanitario. Un joven de 22 años murió tras un tiroteo, pero antes, su familia convirtió una salita municipal en un escenario de terror.

La frontera entre el delito y la desesperación se desdibujó ayer en Lanús, dejando un saldo trágico y una comunidad médica en estado de shock. Un enfrentamiento armado entre facciones rivales —con la banda conocida como “Los Vinchucas” en el centro de la escena— terminó con un joven de 22 años con un impacto de bala en el tórax y una cadena de violencia que no se detuvo ni siquiera en la puerta del centro de salud.

El rugido de las balas

El conflicto estalló en plena calle, donde el intercambio de disparos marcó el ritmo de una disputa territorial que parece no tener tregua. En el asfalto quedó tendido el joven herido, mientras los agresores se dispersaban. Sin esperar la llegada de una ambulancia, sus propios allegados lo cargaron y lo trasladaron de urgencia al centro de salud municipal de las calles Potosí y Emilio Castro.

Médicos: entre el juramento y el miedo

Al llegar al establecimiento, la urgencia médica se transformó en una agresión salvaje. Bajo el mando del padre del joven herido, un grupo de familiares irrumpió en la salita exigiendo atención inmediata. Sin embargo, la tensión escaló rápidamente: médicos y ambulancieros fueron blanco de golpes y amenazas de muerte.

La lógica del «atendelo ya» se impuso por la fuerza. En medio del caos, los profesionales —que carecían de los medios para tratar una herida de tal complejidad— fueron intimidados para forzar un traslado inmediato.

«No pedían ayuda, daban órdenes bajo amenaza. Se hace difícil trabajar cuando el que viene a buscar vida te está prometiendo la muerte», confió una fuente del centro de salud tras el incidente.

Un final anunciado

Finalmente, el joven fue derivado al Hospital Evita. A pesar de los esfuerzos del equipo médico del nosocomio, el daño en su tórax era irreversible; falleció a los pocos minutos de ingresar.

El estado de la causa

La UFI N° 7 de Avellaneda-Lanús ha tomado las riendas de la investigación, caratulando el expediente como homicidio. Hasta el momento, el silencio reina en el barrio: no hay detenidos ni por el asesinato del joven ni por las agresiones al personal de salud.

En Data Conurbano nos interesa tu opinión

Deje su comentario aquí
Ingrese su nombre