
Un menor de edad fue identificado en Lanús Este tras anunciar en plataformas de gaming su intención de replicar la tragedia de Nashville. En el allanamiento hallaron uniformes policiales, dagas militares y equipos tácticos.
Lo que comenzó como una inquietante línea de chat en una plataforma de videojuegos terminó en un despliegue antiterrorista en el corazón de Lanús. Gracias a una triangulación de inteligencia internacional, el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina (PFA) logró desactivar lo que se perfilaba como una potencial tragedia escolar.
El alerta que llegó desde Estados Unidos
La mecha se encendió en las oficinas del FBI. El organismo estadounidense, mediante su Agregado Jurídico en Argentina, emitió un reporte urgente: un usuario de una conocida plataforma de juegos online había manifestado su deseo de transformarse en un «tirador real».
La amenaza escaló en gravedad cuando el mismo perfil detalló su plan de ejecutar una masacre inspirada en el ataque de 2023 en Nashville, Tennessee, donde un tirador asesinó a seis personas en una escuela primaria. La precisión de los comentarios encendió las alarmas de la Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA).
El búnker en Lanús Este
Bajo las órdenes del Juez Federal Federico Villena, los agentes locales iniciaron un rastreo digital que los llevó hasta una vivienda en la calle Sitio de Montevideo, en Lanús Este. Allí residía el sospechoso: un menor de edad que, lejos de la ficción de las pantallas, estaba acopiando material de uso profesional.
Durante el allanamiento, los investigadores se toparon con un inquietante arsenal de parafernalia militar y policial:
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Armamento blanco: Dos dagas de combate de uso militar.
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Identidad falsa: Uniformes apócrifos de la Policía Federal, la Bonaerense y la Policía de Santa Fe, además de insignias del Ejército Argentino.
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Equipamiento táctico: Chalecos, gorras militares y chapas identificatorias personalizadas, incluyendo una con la leyenda «Campaña del servicio en Irak».
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Evidencia digital: Teléfonos y dispositivos de almacenamiento que ahora son sometidos a peritajes para determinar si el joven actuaba solo o integraba alguna comunidad de radicalización online.
El desenlace judicial
El operativo no solo secuestró el material físico, sino que también puso al descubierto la vulnerabilidad del entorno familiar. Tanto el menor como su madre fueron notificados formalmente de la formación de la causa y quedaron bajo la lupa del Juzgado Federal N° 1 de Lomas de Zamora.
Este caso vuelve a poner de relieve la importancia de la cooperación internacional en la detección temprana de perfiles violentos en espacios virtuales, donde el anonimato suele ser el refugio para la planificación de ataques de odio.





























