Final anunciado en Banfield: La fábrica Ciocca cerró sus puertas y dejó a 17 familias en la calle

Tras meses de deudas salariales y falta de aportes, los trabajadores de la histórica planta de materiales eléctricos se encontraron hoy con el portón cerrado. «Nos deben ocho meses de sueldo y tres aguinaldos», denuncian.

La incertidumbre se transformó en angustia este viernes para los trabajadores de Hermanos Ciocca S.A. (Ciocca Plásticos), ubicada en Mario Bravo 1158. Al llegar para cumplir su jornada laboral, los empleados se encontraron con un candado en el portón y la ausencia total de directivos, confirmando lo que muchos temían: el cierre intempestivo de la fábrica.

La planta, dedicada a la producción de materiales eléctricos como enchufes y terminales, arrastra una crisis profunda que, según los testimonios, se agravó en el último año. Sin embargo, lo que denuncian los trabajadores no es solo una quiebra, sino un abandono patronal sistemático.

«Estamos en marzo del 26 y nos pagan agosto del 25»

Juan Carlos, empleado con 40 años de antigüedad, relató la crudeza de la situación: «Trabajé acá desde que esto era una casilla con cuatro sillas. Hoy nos deben ocho meses de sueldo. Me están pagando cuotas de agosto del año pasado».

La deuda no termina en el salario. Los trabajadores denuncian:

  • Aportes Patronales: Suspendidos desde octubre de 2023.

  • Cargas Sociales: Sin ART ni obra social vigente. «A un compañero le dieron de baja la cobertura y tiene un hijo que no puede recibir atención», señalaron en la puerta de la fábrica.

  • Maltrato: Denunciaron agresiones verbales por parte de los dueños, identificados como Miguel y Elizabeth Sciocca, ante los reclamos de pago.

Un gigante que se fue vaciando

De una plantilla que superaba los 45 empleados, hoy solo resisten 17. Muchos «pibes» se fueron ante la imposibilidad de mantener a sus familias, ya que los salarios, que deberían rondar el millón y medio de pesos, simplemente no llegan. «Producíamos lo que ellos necesitaban vender en la semana, cobraban de contado y a nosotros no nos daban nada», explicó Gastón, otro operario con casi tres décadas en la empresa.

El martes, una reunión clave (y bajo sospecha)

El sindicato de Plásticos (Delegación Lomas de Zamora) intervino tras el bloqueo del portón. Según Jorge Barrios, representante gremial, hubo una comunicación telefónica con la patronal: los dueños prometieron abrir las puertas el martes a las 10 de la mañana para una reunión.

Sin embargo, el escepticismo reina en la vereda de la calle Mario Bravo. «Yo no les creo, ya tomaron la decisión de cerrar», sentenció Gastón. Mientras tanto, los trabajadores permanecen en vigilia, custodiando lo único que queda: las máquinas con las que forjaron la empresa que hoy les da la espalda.

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